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Ruta 3 – Camino Real

PUNTO DE PARTIDA: Pesquera (621 m.)

PUNTO DE LLEGADA: Bárcena de Pie de Concha (288 m.)

LONGITUD: 6 Km.

DURACIÓN: 2 horas

DIFICULTAD: Fácil. El único inconveniente es que hay que caminar 1 Km. aproximadamente por la carretera nacional hasta tomar el Camino a la altura de la antigua ferrería de “El Gorgollón”. Se recomienda precaución ya que en esa zona dicha vía prácticamente carece de arcén.

ÉPOCA RECOMENDABLE: Todo el año.

COMUNICACIONES: Apeadero de Renfe en Pesquera y estación del mismo ferrocarril en Bárcena de Pie de Concha. Línea de autobuses con parada en ambos municipios.

CARTOGRAFÍA: MTN, hojas 83-I Molledo y 83-III Reinosa, escala 1: 25.000.

OBSERVACIONES: Cabe la posibilidad de dejar el coche en la llamada “Curva de los Pinos”, situada justo en frente del acceso al Camino y volver a recogerlo; siguiendo la misma ruta; dada la brevedad del recorrido. También cabe la posibilidad de hacer el camino de vuelta por la Calzada Romana (Ruta 2).

DESCRIPCIÓN: Tranquilo paseo de interés histórico y paisajístico que, a media ladera, discurre paralelo al cauce del río Besaya. Su trazado, con firme de piedras, tierra y hierba, ofrece una excelente y permanente visión del desfiladero. Perfectamente integrado en el entorno, constituye el tramo mejor conservado en Cantabria de la red de caminos reales que la corona española construyó en la región durante la Edad Moderna. Se conservan, casi en perfecto estado las diferentes infraestructuras que componían el Camino: piso encachado, mojones, abrevaderos, fuentes, contrafuertes, quitamiedos, etc. Es una ruta muy cómoda y fácil de hacer que permite disfrutar de un espectacular paisaje donde se unen elementos naturales como la profunda garganta excavada por el río Besaya y elementos resultado de la acción del hombre como el propio Camino Real, el ferrocarril y la carretera nacional. También conocido como Camino Viejo, constituye uno de los elementos del patrimonio cultural más relevante de esta zona.

RECORRIDO : Iniciamos esta rememorativa ruta en el barrio de Ventorrillo (Pesquera) por donde pasaba el antiguo Camino Real, paralelo al cauce del río Besaya. A la salida del municipio tomamos la actual carretera nacional N-611, en dirección Santander. A apenas 1 Km., a la altura de las ruinas de la Ferrería del Gorgollón, encontramos una subida empinada pero breve y sin ninguna dificultad que nos conduce al original trazado del Camino Real. A partir de este punto el Camino se separa de la corriente fluvial y discurre a media altura por el flanco Este del desfiladero (menos abrupto que el Oeste) hasta el municipio de Bárcena de Pie de Concha (288 m.).

El tramo inicial que presenta una pendiente moderada se encuentra en un estado de notable deterioro aunque enseguida se ensancha lo que permite pasear con mayor comodidad.

Tras atravesar una portilla y a escasos metros de ésta, nos encontramos la antaña Fuente del Rey que aún conserva grabadas las inscripciones que acreditan su origen. Hasta no hace mucho tiempo había en las proximidades de esta fuente un humilladero, actualmente desaparecido.

Una vista panorámica nos permite contemplar la intervención del hombre con la construcción de tres importantes vías de comunicación que, a distintas alturas, discurren paralelas al cauce del río Besaya. En el nivel más bajo, el sinuoso trazado de la carretera nacional construida hacia 1.860 y que atraviesa el desfiladero junto al río por su margen derecha. Por encima de ella, el Camino Real – segunda mitad del siglo XVIII – por el que discurre nuestro itinerario. Y en la cara opuesta, la línea de ferrocarril – inaugurada en el año 1.866 – cuyo espectacular trazado sobre impresionantes taludes prácticamente verticales, desafía a la gravedad.

El camino ahora es amplio y cómodo y tras pasar junto a una especie de mesa con un asiento de piedra nos encontramos el Arroyo de la Jurisdicción que nos señala el límite entre los municipios de Pesquera y Bárcena de Pie de Concha.

El camino discurre flanqueado por avellanos, algún haya y algún roble, así como acebos, tojos y helechos.

A medida que vamos ganando altura podemos contemplar el curso del río y la vegetación de su ribera constituida por saucedas arbustivas y arbóreas y alisedas, así como especies espinosas que le confieren un aspecto enmarañado e impenetrable. Más alejada del lecho de inundación la vegetación arbórea riparia está representada por sauces, alisos, chopos, fresnos y olmos. Esta vegetación que acompaña al curso de agua, se mezcla con el bosque autóctono de hayas, robles y avellanos que cubre las abruptas laderas de las hoces. En los grandes paredones de roca que constituyen este agreste y espectacular relieve es fácil ver cómo se entremezclan gran diversidad de colores: blanco- amarillento, rojo, gris –verdoso, violáceo…, etc. A este cromatismo de las masas rocosas hay que añadir el que determina la vegetación constituida en la mayoría de los casos por especies de hoja caduca por lo que los cambios de color a lo largo del año son muy amplios.

Seguimos caminado sin perder altura hasta la Peña Pea, perteneciente ya al municipio de Bárcena de Pie de Concha. En este lugar podemos detenernos y sentarnos a contemplar el espectacular trazado del ferrocarril, con túneles, paredes artificiales de refuerzo y extraordinarios muros de contención. De igual manera, éste es un lugar privilegiado para observar los excelentes cortes producidos en los estratos de arenisca roja triásica que se intercalan con el arbolado autóctono creando un espacio de singular belleza.

A lo largo del recorrido es fácil observar los guardarruedas jalonando el Camino en las zonas de terraplén. Son esas piedras hincadas en el suelo cuya función era evitar que los carros deteriorasen las paredes y no se despeñasen. Reanudamos la marcha con un ligerísimo descenso y llegamos a un punto en que el camino se bifurca. El ramal de la derecha conduce a Pico Jano pero nuestro itinerario sigue de frente.

Tras una pronunciada curva y cruzar el arroyo, junto al camino nos encontramos la Fuente de la Regata. El camino prosigue ahora a altura constante y después de atravesar una portilla canadiense e ignorar un desvío a la izquierda, el descenso se hace ya más acusado y progresivo a la vez que nos vamos acercando a la carretera y al cauce del río. En este último tramo de la Hoz, contrastando paisajísticamente por su color verde oscuro y la delimitación rectilínea de sus manchas, un extenso cultivo forestal de pino insigne o pino de Monterrey ocupa la parte media y alta de la ladera opuesta a nuestra marcha. Al cabo de un rato y tras atravesar el túnel de la actual carretera nacional encontramos las primeras casas del pueblo de Bárcena de Pie de Concha, punto final de nuestra ruta.

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